Santa Narcisa de Jesus

Narcisa de Jesús Martillo Morán (Nobol, 29 de octubre de 1832 - Lima, 8 de diciembre de 1869) fue una joven laica religiosa ecuatoriana, beatificada el 25 de octubre de 1992 por Juan Pablo II y canonizada el 12 de octubre de 2008 por Benedicto XVI.
Fue la sexta de nueve hijos del matrimonio de Pedro Martillo y Josefa Morán, que eran agricultores.
A los 7 años recibió el sacramento de la Confirmación de Francisco Xavier de Garaycoa, primer obispo de Guayaquil. Sus seis primeros años se desplegaron en medio de la vida campesina trabajadora, serena y tranquila.
Era muy joven cuando su madre murió, por lo que ella se encargó de cuidar de sus hermanos menores.
Desde los 15 años fue costurera. En esta época comenzó a leer sobre la vida de Mariana de Jesús, lo cual la marcó, adoptando la espiritualidad de esta santa quiteña.
A los 18 años murió su padre y ella emigró a Guayaquil. Allí alternó los oficios domésticos con la oración y la penitencia, teniendo a Amadeo Millán como director espiritual.
En la Catedral de Guayaquil dedicó mucho tiempo al apostolado, especialmente con niños, a quienes enseñaba el catecismo. Trabajar con jóvenes abandonadas y refugiadas en la Casa de las Recogidas, utilizando el canto y la enseñanza del catecismo como medio de formación pedagógica. Mientras vivió en Guayaquil perteneció a la Asociación Piadosa de Hijas de María, cuyo programa consistía en la práctica de las virtudes cristianas y en las obras de apostolado y caridad.
En 1868, el franciscano Pedro Gual y Pujadas, uno de sus directores, le invitó a Lima para continuar con su formación. Allí vivió en el Convento del Patrocinio (Casa de las Hermanas de la Orden Laical de Santo Domingo) como laica, participando en las diferentes actividades al igual que las religiosas. Aquí siguió un exigente programa de reflexión diaria de ocho horas, que se caracterizó por el silencio y la soledad. También dedicó cuatro horas de la noche a varias formas de mortificación que incluían flagelaciones y llevar una corona de espinas. Ella ayunaba solo a pan y agua y comía solo la Eucaristía, mientras que a veces se la veía en un estado de éxtasis.
En septiembre de 1869 se descubrió su enfermedad, que le provocó la muerte el 8 de diciembre.
Su cuerpo fue enterrado en el Cementerio Presbítero Matías Maestro, donde permaneció hasta 1955, cuando fue exhumado y se le descubrió incorrupto, siendo repatriado a Ecuador, a la ciudad de Guayaquil, en 1955 y ahora permanece en Nobol, su pueblo natal.